Multiplico-me

miércoles, 25 de noviembre de 2009

todo el viento zonda

Nuevos vientos que sepan de verdad

despeinar un flequillo.



domingo, 22 de noviembre de 2009

Crudo-

en las novelas rusas los manicomios eran lugares donde a menudo dos seres solitarios,transportados alli por la locura o la desdicha, se cruzaban en su caminata vespertina, y sus miradas se encontraban al caer la tarde y, magnetizados mutuamente, se sentaban en el mismo banco de hierro forjado e intercambiaban unas primeras frases, para salvarse.
y ahi estas vos tan cerca y lejana, sin saber para donde correr ,pero aguantando.

Si vos caes, yo te sostengo.
te admiro tanto.

sábado, 21 de noviembre de 2009

la vie immédiate

más allá del mero conocer.

(re) co no cer

miércoles, 18 de noviembre de 2009

*

Se necesita sólo tu corazón
hecho a la viva imagen de tu demonio o de tu dios.
Un corazón apenas, como un crisol de brasas para la idolatría.
Nada más que un indefenso corazón enamorado.
Déjalo a la intemperie,
donde la hierba aúlle sus endechas de nodriza loca y no pueda dormir,
donde el viento y la lluvia dejen caer su látigo en un golpe de azul escalofrío
sin convertirlo en mármol y sin partirlo en dos,
donde la oscuridad abra sus madrigueras a todas las jaurías y no logre olvidar.
Arrójalo después desde lo alto de su amor al hervidero de la bruma.
Ponlo luego a secar en el sordo regazo de la piedra,
y escarba, escarba en él con una aguja fría hasta arrancar el último grano de esperanza.
Deja que lo sofoquen las fiebres y la ortiga,
que lo sacuda el trote ritual de la alimaña,
que lo envuelva la injuria hecha con los jirones de sus antiguas glorias.
Y cuando un día un año lo aprisione con la garra de un siglo, antes que sea tarde,
antes que se convierta en momia deslumbrante,
abre de par en par y una por una todas sus heridas:
que las exhiba al sol de la piedad, lo mismo que el mendigo,
que plaña su delirio en el desierto,
hasta que sólo el eco de un nombre crezca en él con la furia del hambre:
un incesante golpe de cuchara contra el plato vacío.



Si sobrevive aún, si ha llegado hasta aquí hecho a la viva imagen de tu demonio o de tu dios;
he ahí un talismán más inflexible que la ley, más fuerte que las armas y el mal del enemigo.
Guárdalo en la vigilia de tu pecho igual que a un centinela.
Pero vela con él.


Olga

domingo, 15 de noviembre de 2009

y si hay amor,que nos venga a salvar

Del otro lado, garabatos de gotas que caen, del otro lado

del vidrio pero llegan a tocarte adentro,

como lluvia de palabra que creias olvidadas..

Y tenias razon, las cosas importantes no se dicen

me habitas

me habitas en toda

mi estructura helvetica.



martes, 10 de noviembre de 2009

dibuja

dibuja este momento.

lunes, 9 de noviembre de 2009

hacerse cargo

Mientras yo no he sentido más que una absoluta indiferencia
por el mundo y lo he encontrado siempre muy plumbeo
y me he limitado a cruzar por él de puntillas y ocultando, o intentandolo,
y al mismo tiempo exhibiendo mi profundo malestar y fastidio,
desenfocado y enfocado al cien por momentos
sin causas aparentes, o yo creyendolo asi
reflejandome en un agrio espejo
enojada, efuscada durante mucho tiempo
a destiempo,
que me oprimia
corria , queria escapar
sin saber de que o quien
y lo circular, lo circular del sin salida
y yo anhelandola implorandola
pero al mismo tiempo no queriendo salir
y la maraña, la maraña en todos lados
y el miedo, el miedo en todos lados
tenia miedo
el nudo que yo misma anude
hoy cedio,
alivio, alivio es poco.

sábado, 7 de noviembre de 2009

*d e s v a n e c i e n d o m e

una postal por escribirse
un rompevientos al acecho
un tiempo atemporal
en medio de este temporal
de cosas quietas
libre el tiempo
y mi cuerpo sin voces
soy una hora + otra hora

viernes, 6 de noviembre de 2009

fecundacion (te llamo sin parar)
hoy lo hago por vos.

jueves, 5 de noviembre de 2009

que alivio dios!

lisa y llanamente

lo que en mi barrio llamamos

un hijo de puta

Mirá si soy monstruoso, qué tengo yo para jactarme, ni a vos te tengo ya porque estaba bien decidido que tenía que perderte (ni siquiera perderte, antes hubiera tenido que ganarte), lo que en verdad era poco lisonjero para un hombre que... Lisonjero, desde quién sabe cuándo no oía esa palabra, cómo se nos empobrece el lenguaje a los criollos, de chico yo tenía presentes muchas más palabras que ahora, leía esas mismas novelas, me adueñaba de un inmenso vocabulario perfectamente inútil por lo demás, pulcro y distinguidísimo, eso sí. Me pregunto si verdaderamente te metías en la trama de esta novela, o si te servía de trampolín para irte por ahí, a tus países misteriosos que yo te envidiaba vanamente mientras vos me envidiabas mis visitas al Louvre, que debías sospechar aunque no dijeras nada. Y así nos íbamos acercando a esto que tenía que ocurrirnos un día cuando vos comprendieras plenamente que yo no te iba a dar más que una parte de mi tiempo y de mi vida, y de diluir fatigosamente sus relatos, exactamente esto, me pongo pesado hasta cuando hago memoria. Pero qué hermosa estabas en la ventana, con el gris del cielo posado en una mejilla, las manos teniendo el libro, la boca siempre un poco ávida, los ojos dudosos. Había tanto tiempo perdido en vos, eras de tal manera el molde de lo que hubieras podido ser bajo otras estrellas, que tomarte en los brazos y hacerte el amor se volvían una tarea demasiado tierna, demasiado lindante con la obra pía, y ahí me engañaba yo, me dejaba caer en el imbécil orgullo del intelectual que se cree equipado para entender (¿llorando a moco y baba?, pero es sencillamente para entender, si dan ganas de reírse, Maga. Oí, esto sólo para vos, para que no se lo cuentes a nadie. Maga, el molde hueco era yo, vos temblabas, pura y libre como una llama, como un río de mercurio, como el primer canto de un pájaro cuando rompe el alba, y es dulce decírtelo con las palabras que te fascinaban porque no creías que existieran fuera de los poemas, y que tuviéramos derecho a emplearlas. Dónde estarás, dónde estaremos desde hoy, dos puntos en un universo inexplicable, cerca o lejos, dos puntos que crean una línea, dos puntos que se alejan y se acercan arbitrariamente (personalidades que ilustraron el apellido de Bueno de Guzmán, pero mirá las cursilerías de este tipo, Maga, de cómo podías pasar de la página cinco...), pero no te explicaré eso que llaman movimientos brownoideos, por supuesto no te los explicaré y sin embargo los dos, Maga, estamos componiendo una figura, vos un punto en alguna parte, yo otro en alguna parte, desplazándonos, vos ahora a lo mejor en la rue de la Huchette, yo ahora descubriendo en tu pieza vacía esta novela, mañana vos en la Gare de Lyon (si te vas a Lucca, amor mío) y yo en la rue du Chemin Vert, donde me tengo descubierto un vinito extraordinario, y poquito a poco, Maga, vamos componiendo una figura absurda, dibujamos con nuestros movimientos una figura idéntica a la que dibujan las moscas cuando vuelan en una pieza, de aquí para allá, bruscamente dan media vuelta, de allá para aquí, eso es lo que se llama movimiento brownoideo, ¿ahora entendés?, un ángulo recto, una línea que sube, de aquí para allá, del fondo al frente, hacia arriba, hacia abajo, espasmódicamente, frenando en seco y arrancando en el mismo instante en otra dirección, y todo eso va tejiendo un dibujo, una figura, algo inexistente como vos y como yo, como los dos puntos perdidos en París que van de aquí para allá, de allá para aquí, haciendo su dibujo, danzando para nadie, ni siquiera para ellos mismos, una interminable figura sin sentido.

Capítulo 34

miércoles, 4 de noviembre de 2009

la incoherencia

Me han dicho
que te llame en la urgencia dos veces,
el responsable: mi estado febril.

domingo, 1 de noviembre de 2009

remontarme a un lugarcito
un lugarcito donde todas las cosas
que pasan son una y a la vez todas
que la locura linda sea
sea siempre

disparador*

aunque aun celebre mi intuicion de primitiva hembra
la misma que me da cachetazos de amor por sorpresa,
y me enseña de cuidarme de todos los males,
estiro una manta y veo micromundos,
encanto,esa es la palabra de hoy,
el adjetivo de ayer,
disfruto tu (mi) imaginario.

Patologia

Tengo celos de ese cigarrillo que fumás tan distraídamente-